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Imperio asirio, babilonio y persa – Historia del Cannabis vol. IX

Siguiendo con los posts de Historia del cannabis que os facilitamos desde AIRAM, hoy seguimos con el noveno volumen en el que hablaremos de los Imperios asirio, babilonio y persa y su estrecha y divina relación con el cannabis.

IMPERIO ASIRIO

Durante el imperio asirio (IX a.C.) aparece el cannabis mencionado, concretamente como incienso ceremonial (Schultes y Hofmann, 1982:95) (Escohotado, 1999: 74). El pueblo asirio, un imperio militar que abraza la planta del cáñamo.

ImperioAsirio2En una historia sobre Atrahasis, el primer salvador de la humanidad. Él podía hablar con su Dios, Enki (Dios de las aguas), que le revelaría sus secretos. Atrahasis necesitaba conocimiento para salvar a sus gentes de la destrucción. Él se comunicaba con los dioses cuando estaba en trance y su método para entrar en trance era el cannabis.

En una carta escrita alrededor del 680 a.C. por una mujer desconocida a la madre del rey asirio Esarhaddon, menciona el hecho de que existe una sustancia llamada qunnabu que podría ser cannabis (Abel, 1980).

IMPERIO BABILÓNICO

babiloniaBabilonia fue contemporánea y heredera del pueblo sumerio. Este imperio tuvo una larga existencia. Desde el siglo XVIII a.C. hasta el siglo VI a. C. Uno de sus logros fue la realización del código Hammurabi  de inscripción cuneiforme. Fueron derrotados por el rey persa  Ciro  II el Grande que los anexionó. El cannabis se utiliza con fines religiosos y medicinales.

IMPERIO PERSA

El profeta persa Zoroastro  es el fundador de una religión maniqueísta sencilla y bondadosa con un dios todopoderoso del bien (Ormuz o Ahura Mazda, el buen dios y señor de la sabiduría, divinidad de la luz) y otro dios del mal (Ahrimán o el espíritu de la mentira). Ormuz está rodeado por una serie de “santos inmortales” que personifican las virtudes de su fe: generosidad, rectitud, obediencia, reverencia divina, perfección e inmortalidad. Zoroastro recibió de Ahura Mazda la misión de predicar la verdad. Así todos los seres tienen su parte buena y su parte impura. Pero al final del mundo, la maldad aparentará su triunfo al confundir las mentes. Los buenos serán perseguidos y a ellos se les habrá de atribuir todos los defectos que padecen los perversos, simulando éstos la mayor rectitud. Pero será el momento en que Ormuz enviará a su hijo Saoshyant para salvar al mundo.

El profeta inaugura una religión universal nueva que impacta en otras. Su cosmogonía y cosmología, su apocalipcismo y sus ideas de salvación comienzan un ciclo religioso que junto a Isaías, Malaquías y Daniel (profetas bíblicos) tendrán enormes influencias en vastas regiones de Oriente y Occidente. Más tarde el zoroastrismo tendrá procesos de sincretismo religiosos y se convertirá al mitrianismo y el cristianismo; así como también al Islam (entre los chiítas).

El zoroastrismo pone acento en la estrecha relación que existe entre el hombre y lo divino y en el lazo que impera entre la planta y la vida eterna. Zoroastro da al cannabis un lugar privilegiado en el texto sagrado, Zend-Avesta  (del siglo II a. C.) que incluye más de 10.000 plantas medicinales. Se escribió en 1.200 cueros que contenían dos millones de versos.

zoroastroLa religión zoroástrica está basada en la planta del cannabis, que era el principal sacramento religioso para la clase sacerdotal, pero también era utilizado como medicina y como aceite, tanto por la clase sacerdotal como por el mundo secular (Herer, 1999:139) (Soler Insa y Co, 1981:187). El profesor Mirceau Eliade ha sugerido que el propio Zoroastro pudiera haber utilizado una especie de bhang como fórmula para alcanzar la iluminación (el Haoma).

En uno de los pocos libros supervivientes del Zend-Avesta, llamado Vendidad (“la ley contra los demonios”) cuenta que dos mortales fueron transportados a los cielos sus almas, allí tomaron una taza de bhang y empezaron a revelarse los misterios más grandes (Abel, 1980).

Todos los artículos sobre la historia universal del consumo de Cannabis publicados en AIRAM son gracias al trabajo previo de Don Isidro Marín Gutiérrez. Sociólogo; profesor asociado de la Universidad de Huelva. Autor de la obra “La historia conocida o desconocida del Cannabis” (Editorial Megamultimedia, Málaga, 2003). Colaborador de la revista Yerba. Socio de la AECA (Asociación de Estudios del Cannabis Al-Andalus). Su Tesis Doctoral ‘La Cultura cannábica en España (1991-2007)’ ha obtenido la máxima calificación académica: Cum Laude.

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Historia del Cannabis vol.VIII – La India

Los usos narcóticos del cannabis se desarrollaron, al parecer, en la India. El cannabis en la tradición india está asociado con la inmortalidad. La religión védica arcaica veneró la planta denominándola “fuente de felicidad y de vida”; las tradiciones brahmánicas posteriores consideran que su uso agiliza la mente, otorga salud y concede valor, así como potencial sexual. Antiguas fuentes sánscritas hablan de las píldoras de la felicidad, un compuesto a partir de cáñamo y azúcar.

Desde el siglo XV a. C. Se celebra y conoce el cannabis en diversas preparaciones.                                           

indiaA base de cannabis era la amrita (o elixir de vida eterna), bebida de la inmortalidad en la mitología hindú. Uno de los néctares de la amrita fue el cannabis, que fue batida en los océanos por dioses y demonios. Los demonios intentaron controlar la amrita pero los dioses la defendieron y la cogieron, dándole el nombre de vijaya (victoria) para conmemorar su éxito. Según las tradiciones védicas el cáñamo brotó cuando cayeron del cielo gotas de ambrosía (amrita).

El cannabis, denominado charas o bhang, tiene tal importancia que en algunas zonas de la India se utiliza como medio de intercambio, con las mismas funciones que la moneda. En los Charas el cannabis se fuma en chilums (Nahas, G. G., 1979)

 El cannabis era utilizado diferentes formas: con agua (poust), con alcohol (loutki) y con opio (mourra), en polvo (curna), amasado en forma de bolo (modaka), comprimido (vadika), aplicado como tintura (leha y paka), hervido en leche (dugdhapaka) y hervido en agua para obtener un extracto (kvatha). Y existían tres formas de consumo:

 1.     Bhang: cogollos, hojas y palos.

2.     Ganja: son los cogollos (más potente que el Bhang)

3.     Chara: resina de cannabis (similar al hachís)

La ganja forma parte de diversos alimentos como el barfee, laddoo, sarabat (es una bebida dulce) o el ma’joun (una golosina de miel verde). 

La planta es llamada vijonia (fuente de felicidad y victoria) y ananda (fuente de vida). Es mencionada en los primeros vedas y sobre todo en el cuarto o Atharva Veda (“la ciencia de los encantos”), escrito entre el 2.000 y el 1.400 aC. (Veda, sabiduría, conocimiento, revelación) en el que se comentan los efectos psicodélicos de esta planta (Courtwright, 2002:71). Llama bhang a uno de los cinco reinos de hierbas. También es descrito como una de las muchas plantas que “nos liberan de la ansiedad”. Sus preparaciones líquidas son la bebida favorita de Indra, el dios guerrero que representa a los invasores arios. 

Se toma para aliviar la fiebre, insomnio, disentería, lepra, caspa, jaquecas, tosferina, oftalmia (y otros males en los ojos). En sánscrito se denomina sana (kana en griego) y bhang (“transformar la rutina sensorial”).

El soma aparece en el Rig Veda en unos 120 himnos. El soma se corresponde con el haoma de los arios que invadieron Irán. Todavía se discute hoy día sobre qué tipo de planta era la productora de soma. Parece ser que esta bebida, con el paso del tiempo se obtuvo de distintos vegetales, de ahí la confusión que rodea este tema. Según W. Wilkins en su Mitología Hindú, la planta es la Asclepios ácida de Roxburgh que crece en las colinas del Punjab, en el paso Bolan, en los alrededores de Poona, etc… En épocas en que fue escrito el Vishnu purana los intoxicantes estaban estrictamente prohibidos, por eso la receta del soma se perdió. Otros autores afirman que la planta es una variedad de la zigophyllacea, podría ser semillas de la “ruda asiática” (Pegorum harmala) que fue utilizada por los mesopotámicos quemándolo en los sahumerios sacrificiales.

“El bhang es otorgador de felicidad, que recorre el firmamento, el guía celestial, el paraíso de los hombres pobres, el apaciguador de la aflicción…Ningún dios ni hombre es tan bueno como el bebedor religioso de bhang…” (Szasz, 1990)

banghSegún cuenta la leyenda, Shiva se enfureció con su familia y se fue a dar una vuelta por la Tierra sin rumbo fijo. Agotado por el calor del sol se cobijó a la sombra fresca de una alta planta de cannabis y finalmente se quedó dormido. Curioseando probó sus hojas y sintió que le refrescaban, así que lo adoptó como comida favorita. El dios Shiva trajo el cannabis desde el Himalaya  para que los hombres tuvieran felicidad y conocimiento para que lo usaran y disfrutaran.

A partir de entonces a Shiva se le llamará Señor del Bhang. Shiva bebió bhang, un refresco líquido apacible, hervido de hojas con almendras, ocho especias, cogollos, leche, amapola y azúcar. Otros investigadores aseguran que el bhang estaba hecho con cogollos aplastados, leche, agua, miel o azúcar, pimienta negra y algunas otras semillas o hierbas hervidas juntas. Todavía se consume en la India, China, Birmania y Tailandia.

El bhang purifica y limpia el alma, traen visiones de prosperidad a aquellos que lo beben, asusta a los malos espíritus y aleja los malos pensamientos. Cura la disentería e insolación, vivifica la digestión, afila el apetito, refresca el intelecto, da vigilancia al cuerpo y alegría a la mente, prolonga la vida, es un buen aperitivo, vivifica la imaginación y ahonda el pensamiento.

Los sacerdotes (sardu o sadhus) viajaban a través de la India y del mundo entero compartiendo pipas de fumar llenas de cannabis (chilum). Son los adoradores del ganja religioso, todavía perviven y son unos 10.000. Una vez cada tres años, celebran el Kumba Mela, que se celebra en cuatro lugares santos donde las primeras gotas de néctar de la planta de cannabis tocan la tierra. Los sadhus van desnudos, cubiertos de polvo y ceniza, con el pelo enmarañado y el cuerpo pintado, viven en bosques y practican el yoga siempre que es posible. Junto a los sadhus, millones de personas se unen en la celebración del cáñamo (Kumbha Mela), fuman en chilums y recitan mantras “¡Alakh! ¡Bam, Bam Bholahath!”

India-marijuanaLa más completa información sobre el cáñamo en la India se encuentra en un informe oficial efectuado entre los años 1893-94 (“Indian Hemp Drugs Comission Report”) es el Informe de la Subdivisión de la Comisión de Narcóticos dedicada al estudio del Cáñamo Indico, donde los sujetos estudiados eran consumidores de bhang.

Con la difusión del budismo se vio como un auxiliar para la meditación trascendental, siendo utilizado el cannabis para los rituales religiosos.

El cannabis se considera como la más sagrada de las plantas. Muchas tradiciones, escritos y creencias budistas indican que el mismo Siddhartha, Buda, antes de anunciar las cuatro verdades nobles, estuvo durante seis años utilizando y comiendo únicamente cáñamo y sus semillas . Algunos budistas tibetanos y los lamas consideran al cannabis como la planta más sagrada.

Especialmente famoso fue el uso de cannabis por parte de Gobind Singh, fundador de la religión Sij.

Sus soldados se intoxicaron con bhang y opio, y se colocaron tanto que se enfrentabron a los elefantes y consiguieron derrotar a un enemigo superior en número.
Los aniversarios de la victoria se celebran con bhang.

Todos los artículos sobre la historia universal del consumo de Cannabis publicados en AIRAM son gracias al trabajo previo de Don Isidro Marín Gutiérrez. Sociólogo; profesor asociado de la Universidad de Huelva. Autor de la obra “La historia conocida o desconocida del Cannabis” (Editorial Megamultimedia, Málaga, 2003). Colaborador de la revista Yerba. Socio de la AECA (Asociación de Estudios del Cannabis Al-Andalus). Su Tesis Doctoral ‘La Cultura cannábica en España (1991-2007)’ ha obtenido la máxima calificación académica: Cum Laude.

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Historia del Cannabis Vol. I

Desde AIRAM iniciamos una nueva serie de artículos sobre la historia universal del consumo de Cannabis, gracias al trabajo previo de Don Isidro Marín Gutiérrez. Sociólogo; profesor asociado de la Universidad de Huelva. Autor de la obra “La historia conocida o desconocida del Cannabis” (Editorial Megamultimedia, Málaga, 2003). Colaborador de la revista Yerba. Socio de la AECA (Asociación de Estudios del Cannabis Al-Andalus).

En estos posts veremos como el Cannabis es una sustancia que se encontraba restringida a un determinado ámbito geográfico y se introdujo progresivamente en el comercio mundial, en diferentes épocas y lugares. La expansión del consumo de Cannabis se produjo gracias a soldados, marineros, mercaderes, diplomáticos, estudiantes, inmigrantes, trabajadores extranjeros, refugiados y por último turistas que a lo largo de la historia han llevado su consumo desde Asia central a cualquier punto de nuestro planeta.

El Cannabis, además de sus propiedades medicinales, era apreciado porque contribuía a las relaciones sociales, políticas y sexuales (Courtwright, 2002:151). Así, su estatus político cambió en el siglo XX y fue objeto de controversias, alarma e intervención estatal.

El consumo de Cannabis ha sido muy resistente a los cambios de moda, han persistido de alguna u otra forma a lo largo de generaciones; aunque los cambios en los tipos de preparados y su forma de administración han cambiado a lo largo del tiempo. En el consumo de Cannabis la moda ha pasado de las clases altas a las bajas (en época romana por ejemplo) y de las clases bajas a las altas (en los años 60 del pasado siglo) Esta expansión como moda, para un uso exclusivamente recreativo, casi oscureció la histórica utilización del cannabis como medicina.  Así, la cultura organiza el consumo de drogas, al igual que las drogas organizan la cultura, inspirando todo tipo de prácticas sociales ; el Cannabis forma parte de este engranaje cultural. Como un símbolo de independencia, solidaridad, amistad, desafío a las autoridades, etc…

Varias de las conclusiones son que todas las investigaciones serias llevadas a cabo para el estudio del Cannabis terminan afirmando que el consumo moderado no tiene efectos nocivos más que para el propio consumidor (no afecta a los demás); también resulta totalmente falsa la relación entre cannabis y violencia criminal. Otra conclusión es el papel circunstancial que juegan las religiones en el consumo de cannabis, para unas es una bendición divina y para otras es una sustancia diabólica que lleva a sus fieles al camino de la autodestrucción.

Como conclusión final añadiremos que el rechazo al Cannabis en algunos momentos históricos se debió a que esta droga estaba relacionada con grupos desagradables o marginados (negros, esclavos, mejicanos, hippies, asesinos, sufíes, moros, legionarios, etc.), la consecuencia a esto es que la percepción del uso de cannabis en esas sociedades pone en peligro el futuro de dicha sociedad (sobre todo la juventud) y sus consumidores se convierten en chivos expiatorios. En un futuro el Cannabis volverá a ser legal, posiblemente gravado por un impuesto 😦 y destinado a personas mayores de edad.

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