Archivo mensual: septiembre 2011

Larga vida Airam!!

Estimad@s soci@s,

Desde Airam os informamos que reanudaremos nuestras actividades esta tarde a partir de las 20h, con normalidad y celebraremos el evento programado a partir de las 22h,

Agradecemos el apoyo y cariño recibido, que nos da fuerzas para seguir adelante con más fuerza, pero también con más precaución y atención, que os pedimos a tod@s en adelante,

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Reflexión y acción

Reflexión y acción

Si alguien me hubiera explicado, hace tan sólo unos meses, la realidad que estamos viviendo en la actualidad, creo que no hubiera sido capaz de creérmela.  Estamos ante una prueba evidente de que el destino nos lo fabricamos nosotros solitos capeando las circunstancias que nos encontramos y que, con nuestras acciones, podemos incidir en el mismo y ser los dueños de nuestro futuro, que, aunque incierto, depende directamente de nuestras actitudes, determinaciones y actos.

El Amor Universal, que algunos llaman Dios, no quiera que me tenga que tragar mis palabras por un cambio radical de la situación y de todo lo que está ocurriendo. Desde mi humilde opinión, siempre subjetiva, personal y no representativa de nadie más que de mí mismo, estamos viviendo un momento apasionante. Soy de los que piensan que de cualquier acontecimiento negativo, por muy  dramático o desagradable que sea, siempre se puede sacar algo positivo, ni que sea sólo un aprendizaje.

Sin dolor no hay placer, sin sufrimiento no se valora y disfruta lo bueno de la vida. Aunque como en toda regla, aquí tengo una excepción.

No comparto que sin odio no pueda haber amor, porque el amor es más fuerte que todo y es capaz de existir sin odio, perdón rectifico, el amor odia al odio, a la injusticia, a la violencia, a la sinrazón.

Volvamos al momento apasionante. Éste viene por un lado, por ese despertar colectivo que llevaba años esperando e intentando activar y, para qué negarlo, casi había perdido la esperanza de que fuera posible y de que se manifestara con la fuerza con la que lo ha hecho y parece que va a seguir haciéndolo. Y lo mejor, que fuera nuestra sociedad, nuestro país, el epicentro de esta convulsión social que ya sacude el mundo entero. Sin olvidar otras anteriores más silenciosas o menos divulgadas por medios masivos, como la islandesa; y otras, como las de los países árabes, que, si bien, se activaron con anterioridad y contagiaron de ilusión y energía para prender la chispa en nuestro continente, nacieron para conseguir unos avances en derechos sociales y sistemas políticos, que ya habíamos conquistado aquí hace años. Es momento ahora de saber cómo canalizar bien toda esa energía y potencial transformador para empezar a construir todos juntos una nueva ética y organización que no ponga a ninguna persona, cultura, país, raza, religión o manera de entender la vida, por encima de otra y que sea capaz de resolver los conflictos y desigualdades a nivel mundial, que a tantos seres humanos arrastran a una vida de sufrimiento y lucha por la supervivencia.

Y es también a nivel local, que vivimos un momento apasionante, seguramente relacionado con todo lo que está pasando, directa o indirectamente, consciente o inconscientemente. Los ciudadanos hemos perdido el miedo y nos hemos cansado de esperar que alguien (los que tienen el poder “legítimamente” conseguido) nos venga a resolver los problemas. Ya somos conscientes por fin, de que hemos de ser nosotros mismos, con nuestro enorme poder como pueblo, los que nos organicemos para salir de esta encrucijada en la que todos nos hemos metido y que tanto sufrimiento y frustración está generando. Y es en esa línea, que algunos nos estamos organizando creando asociaciones para hacer realidad un sueño, que no es nada más que la aceptación de una realidad existente, como es el consumo de una planta natural, como es el cannabis, ya sea con fines lúdicos o terapéuticos, transformándola en proyectos que generan riqueza a través de impuestos, creación de empleo, integración, desestigmatización, prevención de riesgos, disminución de la delincuencia, el tráfico, la violencia  y el mercado negro, promoción del arte y la cultura, entre otros muchos beneficios.

Como siempre, todo vaso puede verse medio lleno o medio vacío. Los abanderados del pudor y la moral vendrán a censurar estas iniciativas con sus argumentaciones sobre los efectos nocivos de su consumo, acusándonos de atentados contra la salud y de apología de la drogadicción o de contribuir a adormecer el potencial transformador de la juventud en particular y de la sociedad en general. Nada más lejos de la realidad. Desde esta asociación (AIRAM), y seguro que desde otras muchas, queremos utilizar esta realidad incontestable, el consumo y la voluntad expresa de seguir consumiendo esta planta, por parte de muchos ciudadanos informados de sus efectos y posibles daños derivados del mismo y utilizarla en beneficio de la sociedad, revertiendo de la misma:

beneficio económico (impuestos); beneficio social (empleo); beneficio cultural (promoción de actividades artísticas y culturales); beneficio preventivo (talleres de concienciación e información); y así podríamos seguir.

Es un modelo imperfecto y mejorable, como todo lo creado por el hombre, pero funciona y es un gran paso para superar una situación insostenible, como es a la que nos ha llevado la política sobre drogas, que tantos años lleva aplicándose a nivel mundial y que tan desastroso resultado ha

conseguido: mafias, violencia, muertes, presos, tráfico, corrupción política… creo que no hace falta explicarlo ya que lo vemos cada día en las noticias. Aunque en sucesivos artículos podemos profundizar sobre ello.

Larga vida a AIRAM, larga vida a todas aquellas personas que no han perdido la esperanza y que tienen todavía fuerzas para apostar por poner su granito de arena en hacer algo por transformar y mejorar este mundo en el que nos ha tocado vivir. Ese es nuestro motor.

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Sobredosis de THC en el ser humano – Efectos secundarios de la marihuana

Estamos acostumbrados a tratar la marihuana como una droga ligera y, con ello, no fuertemente perjudicial parar el organismo humano, sobre todo si la comparamos a otras drogas (naturales o químicas). Dejando de lado algunos problemas respiratorios y cardiovasculares debido al fumar (principalmente los consumidores de hachís, por la mezcla de éste con el tabaco) el consumo prolongado y continuado de cannabis no provoca ni adicción ni problemas cerebrales considerables.

Sin embargo, esto no libra al consumo de cáñamo de una serie de efectos secundarios que debemos conocer. Ejemplos de ello son los ojos rojos, bajón de presión, taquicardias o la paranoia. En caso de llevar a cabo un consumo abusivo, deberemos sumar a estos efectos varios problemas de set and setting (motivaciones y circunstancias), de atención, de equilibrio y de memoria a corto plazo.

Las variedades que más notoriedad han dado al cannabis en el mundo van desde las famosas thai y colombiana hasta las más comunes variedades autóctonas  de cada región. En los últimos tiempos, ambas han compartido protagonismo con nuevas súper variedades que Holanda primero y Estados Unidos y España después han sabido generar y exportar después de años de estudios y experimentación.

Antes, un buen cáñamo podía contener un 5 – 6% de THC (aunque a menudo ese porcentaje se viera mermado a causa de precarios procesos de curado y transporte). En los últimos 20 años, las variedades más bajas en psicoactividad (como las autoflorecientes) contienen un 11 – 13% de THC (sin contar una Dr. Grinspoon que puede llegar al 25% de THC). Esto nos muestra como hoy en día es más fácil conseguir el efecto deseado de forma potente y rápida y desarrollar una mayor tolerancia. Por otro lado, también es indicativo de que un uso abusivo es más perjudicial actualmente que hace 30 años. Por ello debemos ser conscientes y aplicar un uso racional y ético a la hora de consumir.

No debemos subestimar el cáñamo ya sea en su forma original de cogollos o en su forma de extracto. Como decimos, hoy en día proporciona mayores niveles de THC y esto nos lleva a otro problema: ¿somos conscientes de cómo y cuanto nos puede afectar el cannabis?

¿Conocemos realmente los efectos de una sobredosis de cáñamo?

Después de un consumo prolongado de cáñamo y parte del típico bajón de presión, podemos listar como posibles efectos el quedarse en blanco repetidamente en una discusión, la pérdida momentánea del equilibrio, náuseas y vértigo al levantarse rápidamente o ansiedad. Dichos efectos duran poco y suelen ocurrir (si se da el caso) inmediatamente después de consumir.

Estos son algunos de los síntomas que tenemos que vigilar cundo estamos fumando, sobre todo cuando el consumo va a afectarnos en el entorno laboral o situaciones que requieran una particular atención. Asimismo, el cannabis, de vez en cuando, podría provocarnos situaciones de pánico inesperado o episodios de paranoia. Los efectos de las drogas psicoactivas cambian de organismo a organismo: nadie reacciona igual.

Por fortuna, los consejos para paliar estas situaciones son los mismos que hace 30 años: relajarse, tomarse un vaso de agua con azúcar o un zumo de naranja. Otro efecto a tener en cuenta sobre el consumo intensivo, según el doctor Ed Rosenthal, es un estado de desmotivación y contentamiento. Esto puede ser resuelto simplemente con una moderación del consumo.

Hasta este punto hemos repasado los efectos colaterales perjudiciales. Sin embargo no debemos olvidar una serie de efectos positivos que el consumo de cáñamo puede proporcionarnos: disminución de la presión ocular, óptimo sustitutivo en la cura del glaucoma, constituye un potente antiemético y un buen estimulante del apetito, en curas de epilepsia y esclerosis múltiple y también anticonvulsivo aplicable contra trastornos del movimiento y espasmos musculares. El problema más grande es que desde los años 30 y 40 (en los que el cáñamo ha estado ilegalizado) hasta ahora no se ha podido profundizar en las aplicaciones médicas y mucho menos lúdicas del cannabis. Solamente en algunos países se han llevado a cabo estudios del campo médico e incluso industrial, ya que esta famosa planta también es un potente combustible.

Todos sabemos que de todas las sustancias psicoactivas conocemos el cannabis es la que más necesita una regularización, ya sea por reactivar una economía sumergida, erradicar el gran mercado negro que alimentas las economía de las mafias y también eliminar la gran hipocresía que hemos vividos durante todos estos años de ilegalización (y en muchas ocasiones, ignorancia).

Estos temas sociales han puesto en un apartado segundo plano que el cáñamo principalmente es una medicina natural y que tardaremos más tiempo asimilar y aprender utilizar todas las funciones médicas, lúdicas y industriales de esta planta.

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